Desapariciones en Ecuador: más de 700 casos siguen sin respuesta en 2026 y las familias exigen justicia
Publicado el: 05/08/2026La desaparición de personas continúa siendo una de las problemáticas que más preocupa a Ecuador. Casos como los de Lizeth Bunshi, Héctor Rojas, Joselyn Oña y Nathaly Mafla han generado conmoción nacional y reflejan una realidad que golpea a cientos de familias que permanecen en la búsqueda de respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
Detrás de cada denuncia existe una historia marcada por la incertidumbre, la angustia y la espera. Familiares de personas desaparecidas mantienen pedidos constantes a las autoridades para que las investigaciones avancen con mayor rapidez y permitan conocer qué ocurrió con quienes aún no han sido localizados.
Más de 4.000 denuncias registradas en siete meses de 2026
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, entre enero y julio de 2026 Ecuador registró 4.341 denuncias por desaparición de personas. Del total de casos reportados, 3.570 personas fueron encontradas, algunas con vida y otras fallecidas.
Sin embargo, 700 casos permanecen abiertos en investigación, debido a que las personas todavía no han sido ubicadas. Estas cifras evidencian la magnitud de un fenómeno que afecta a familias en distintas provincias del país y que requiere una respuesta permanente de las instituciones encargadas de la búsqueda.
Uno de los casos recientes es el de Óscar Eduardo Espinosa Moposa, quien fue reportado como desaparecido el 24 de julio de 2026 en el cantón Cayambe. La Fiscalía solicitó apoyo ciudadano el 3 de agosto para obtener información que permita encontrarlo.
Los adolescentes, el grupo más afectado
La directora de Personas Desaparecidas del Ministerio del Interior, María Belén Quelal, señaló que los adolescentes representan el grupo con mayor número de reportes durante este año.
Entre enero y julio de 2026 se contabilizaron 2.164 desapariciones de menores de entre 12 y 17 años, una cifra que representa aproximadamente la mitad de todos los casos registrados en Ecuador durante ese periodo.
La funcionaria explicó que esta situación convierte a los adolescentes en una población especialmente vulnerable y plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, búsqueda inmediata y acompañamiento a las familias.
Familias que siguen esperando respuestas
Mientras las investigaciones continúan, cientos de hogares mantienen la esperanza de recibir noticias. Para quienes buscan a un familiar desaparecido, cada día representa una nueva espera y una exigencia para que los procesos no se detengan.
La desaparición de personas no solo constituye un desafío para las autoridades encargadas de investigar estos casos, sino también un problema social que requiere coordinación institucional, atención a las víctimas indirectas y acciones que permitan evitar que más familias atraviesen por esta misma incertidumbre.
En Ecuador, los nombres de quienes aún no regresan permanecen presentes en la memoria de sus familias, que continúan reclamando una respuesta: saber dónde están y qué ocurrió con ellos.
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