Luisa González divide al movimiento indígena ¿vendió Pachakutik su dignidad al correísmo?
Publicado el: 30/03/2025El escenario político ecuatoriano se encuentra nuevamente marcado por tensiones internas, alianzas inesperadas y acusaciones de traición. En el epicentro de esta tormenta se encuentra el anuncio de un acuerdo político entre la dirigencia del movimiento indígena Pachakutik (PK) y la candidata presidencial de la Revolución Ciudadana (RC), Luisa González. Esta alianza ha provocado un profundo quiebre dentro del movimiento indígena del Ecuador, especialmente en la provincia de Chimborazo, donde líderes históricos han alzado su voz contra lo que consideran una renuncia a los principios fundacionales de lucha y resistencia.
El pacto se firmará en la parroquia de Tixán, en el cantón Alausí, en presencia de las coordinaciones provinciales, pueblos indígenas y organizaciones sociales convocadas por la dirigencia de PK. Pero más allá del acto protocolario, lo que está en juego es mucho más que un simple respaldo electoral: se trata del futuro ético, político e ideológico de una de las organizaciones más influyentes en la historia contemporánea del país.
Fernando Guamán, presidente de la Confederación de Movimientos Indígenas del Chimborazo (Comich), ha sido uno de los primeros en denunciar abiertamente esta alianza. Para Guamán, el acercamiento entre PK y el correísmo representa una "traición a la dignidad del movimiento indígena del Ecuador". En sus palabras, este pacto pretende borrar con el codo años de lucha, persecución, encarcelamientos injustos y represión sufridos por los pueblos originarios bajo gobiernos de tinte autoritario.
Guamán fue incluso expulsado del Consejo Ampliado de la Conaie por oponerse públicamente a respaldar a Luisa González, lo que evidencia que las fisuras internas no son menores, sino el reflejo de una batalla por el alma misma del movimiento indígena.
El correísmo: ¿nuevo aliado o enemigo disfrazado?
Durante años, el correísmo representó para muchas comunidades indígenas un régimen de represión, criminalización de la protesta social y despojo territorial. Sin embargo, la coyuntura política actual, ha llevado a algunos sectores de Pachakutik a considerar una alianza táctica con su antiguo adversario.
La justificación oficial de PK se enmarca en la necesidad de frenar "el avance de una derecha violenta y antidemocrática", como señalan sus propios comunicados. Dentro del acuerdo programático estarían temas sensibles como la inversión en seguridad, el desarrollo regional, el manejo de la minería y el pago de deudas a los Gobiernos Autónomos Descentralizados.
Pero, ¿puede realmente confiarse en un proyecto político que en el pasado ha demostrado desprecio hacia las demandas históricas del movimiento indígena? Para Guamán y otros líderes, la respuesta es un rotundo no.
Fragmentación y falta de consenso en el movimiento indígena
Lo que este episodio revela es una profunda fragmentación dentro del movimiento indígena. Las principales organizaciones regionales que conforman la estructura de Pachakutik y la Conaie mantienen posiciones disímiles:
- Ecuarunari decidió mantenerse al margen, sin apoyar a ninguna candidatura.
- Confeniae, que agrupa a las nacionalidades amazónicas, ha expresado su respaldo al presidente y candidato Daniel Noboa.
- Conaice, que representa a los pueblos de la Costa, se encuentra dividida respecto a las candidaturas de Noboa y González.
Esta falta de unidad evidencia que el liderazgo nacional de la Conaie no ha logrado articular un consenso real entre sus bases. Ni siquiera la figura de Leonidas Iza, presidente de la Conaie y uno de los referentes más visibles del movimiento, ha podido revertir esta disgregación. Iza, sin embargo, ha optado por respaldar a Luisa González, en conjunto con otras organizaciones sociales, bajo el lema “Ni un solo voto para la derecha”.
El pueblo Puruhá y el peso de la historia
El rechazo en Chimborazo no es una simple discrepancia local. El pueblo Puruhá ha sido históricamente uno de los bastiones más combativos del movimiento indígena. Su voz, representada por líderes como Guamán, reclama coherencia histórica y fidelidad a los principios de autonomía, resistencia y autodeterminación. Para estos sectores, pactar con el correísmo es legitimar un pasado de dolor y opresión.
“Invitamos a no dejarse llevar por estos dirigentes que ya no representan los intereses de las comunidades. Lo único que quieren responder es a los intereses de un gobierno que ya fracasó, que es el correísmo”, afirmó Guamán ante cientos de representantes comunitarios.
Un futuro incierto para Pachakutik
La firma del acuerdo entre PK y la RC puede marcar un antes y un después para el movimiento indígena ecuatoriano. Si bien algunos argumentan que se trata de una estrategia pragmática frente a un contexto político adverso, otros lo consideran el inicio del fin de la credibilidad de Pachakutik como fuerza ética de representación popular.
A medida que se acercan los comicios, el riesgo es claro: una posible ruptura definitiva de las bases con sus dirigentes, una pérdida del respaldo social y una deslegitimación que podría ser irreversible.
Foto: Presidencia de la República. Referencial.
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