Lenín Moreno en Buenos Aires: «Con las dictaduras no se dialoga, se las derroca»
Publicado el: 7/8/2025
En el marco del Foro Internacional sobre Estado de Derecho y Democracia, organizado por el Interamerican Institute for Democracy, la Universidad Austral de Argentina y el Latin American and Caribbean Center de FIU, e Infobae, el expresidente de Ecuador, Lenín Moreno, ofreció una charla profunda y crítica sobre los peligros que enfrenta la democracia latinoamericana frente al avance del populismo autoritario, con especial énfasis en el “Socialismo del Siglo XXI”.
El huevo de la serpiente: el germen visible del autoritarismo
Moreno inició su intervención con una metáfora poderosa: El huevo de la serpiente, aludiendo al filme de Bergman como símbolo de cómo los regímenes totalitarios gestan su poder a la vista de todos, pero pocos advierten el monstruo que está por nacer. Recordó que la historia no solo puede repetirse, sino que "rima", como dijo Mark Twain. Para Moreno, el problema de América Latina ha sido abdicar sus libertades a "héroes de un día", líderes carismáticos que prometen el paraíso, pero instauran el terror.
Cuba, la mitología revolucionaria y el espejismo socialista
Moreno hizo un repaso histórico del proceso cubano como el inicio del mito revolucionario que encandiló a las élites intelectuales del continente. “Nos gustó creer en titanes homéricos bajando de la Sierra Maestra”, ironizó, pero lo que vino después fue represión, fusilamientos y un modelo que fracasó por su propia ineficiencia. Criticó la narrativa victimista del castrismo que justifica sus abusos con el embargo estadounidense. “A los cubanos les dijeron que no podían estar peor. Y siempre se puede estar peor”.
Gramsci, el relato y la conquista cultural
Uno de los segmentos más conceptuales de su charla fue cuando explicó cómo los nuevos populismos se reinventaron usando las ideas de Antonio Gramsci: controlar educación, medios y religión. Denunció la construcción de un discurso simplista pero eficaz: “Eres pobre porque alguien te explota. No tienes salud ni seguridad porque alguien no paga impuestos”. Según Moreno, mientras la derecha hablaba en tecnicismos incomprensibles, la izquierda populista sedujo con slogans directos y emocionales.
Rafael Correa y la traición a la democracia
Moreno no esquivó su experiencia personal como vicepresidente y luego sucesor de Rafael Correa. Confesó haber creído en su discurso, pero denunció cómo apenas alcanzó el poder, Correa desmontó el Estado de derecho mediante una constitución cargada de derechos pero sin obligaciones, controlando todos los poderes mediante el Consejo de Participación Ciudadana. “No heredé un gobierno, heredé una emboscada”, afirmó, relatando cómo le tocó enfrentar endeudamiento extremo, corrupción y la institucionalización del narcotráfico.
“Con las dictaduras no se dialoga”
En su cierre, Lenín Moreno lanzó una sentencia contundente: “Con las dictaduras no se dialoga, se las derroca”. Apoyó la postura del presidente Javier Milei frente al populismo autoritario. “Ellos no quieren un poco de poder, lo quieren todo. Fingen ser democráticos hasta que toman todo el control y entonces se vuelven tiranos”, sentenció. Defendió la libertad como el único camino hacia la verdadera democracia, y exhortó a todos los ciudadanos a cumplir su deber de defender la institucionalidad antes de que sea demasiado tarde.